El centro de mayores y el centro de día en el antiguo edificio de la Cope: Promesas y mas promesas (Electorales)

Todavía tenemos reciente el bochornoso espectáculo que los partidos políticos del anterior equipo de gobierno en el Ayuntamiento de Sagunto y que también gobernaban en la Generalitat, a saber PSOE y Compromís, libraron a cuenta del CEAM y del Centro de Día. Echándose mutuamente la culpa del retraso en esta infraestructura tan necesaria para nuestros mayores, y sobre todo para ver quien  “prometía” más para que finalmente se construyera este Centro en el antiguo edificio de la COPE. Pero claro, eran tiempos de campaña electoral y ya se sabe.

  Siendo esto grave, es decir las promesas en campaña electoral y que después no se cumplen, lo es más en este caso ya que similar espectáculo se produjo en las anteriores elecciones municipales de hace cuatro años y pico, con el mismo resultado, es decir nada de nada. Y si estas promesas incumplidas afectan a colectivos vulnerables o servicios básicos de educación, salud, asistencia social la cuestión resulta inaceptable.

  No sé si es por apatía ciudadana, o porque ya estamos habituados a las promesas incumplidas, o por ambas cosas a la vez, pero el caso es que no exigimos lo que unos “desvergonzados” prometen en período electoral y luego ni siquiera dan explicaciones de por qué no se hace. Y llegado el caso, si no son capaces de cumplir lo prometido, sencillamente exigir que se vayan, por incompetentes o por mentirosos, tanto monta, monta tanto.

  Nos va mucho en ello. Ni más ni menos que la salud de todo nuestro sistema democrático. Y me explico:

  Las promesas electorales son el puente entre los candidatos y los votantes. Representan un compromiso público y una visión compartida para el futuro. Son el fundamento sobre el cual se construyen las expectativas de los ciudadanos y se toma la decisión de otorgar o no el voto.

  El incumplimiento de estas promesas electorales es un acto de traición a la confianza depositada por el electorado. Esta sensación de traición se convierte en indignación ciudadana, un sentimiento que alimenta la desconfianza en el sistema político y erosiona la legitimidad de quienes están en el poder.

  Además cuando los líderes no cumplen sus promesas se socava la confianza en las instituciones. Los ciudadanos pueden volverse más cínicos y menos dispuestos a participar en el proceso democrático. La desilusión puede llevar a la apatía política, donde la ciudadanía deja de involucrarse en la política o deja de votar, creyendo que no importa a quién elijan ya que las promesas seguirán sin cumplirse.

  La democracia debe basarse en la honestidad, la integridad y la responsabilidad. Los líderes electos deben ser conscientes de que están en el poder para servir al pueblo y cumplir con las promesas que hicieron para llegar allí. Sólo entonces podrá restaurar la confianza perdida y mantener la llama de la democracia viva.

  Por eso debemos exigir alto y fuerte:

QUEREMOS EL CEAM Y EL CENTRO DE DÍA. NOS LO PROMETIERON.
Y NUESTROS MAYORES LO NECESITAN Y MERECEN.

 

 

 

 

 

 

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